CONSTRUYAMOS EL FRENTE ÚNICO

Construyamos una fuerza de clase organizada que vaya mucho más allá de la Huelga del 11N

Partidos de concertación, reformismo y autoorganización

Partidos reformistas y dirigentes de los sindicatos de concertación nos venden que la política real se hace depositando tu voto cada 4 años. Que la huelga es solo una jornada de lucha en defensa del gobierno, sin cuestionar a quienes sostienen nuestra miseria y explotación. Ahora pretenden ser cabeza de una huelga que han boicoteado, instrumentalizado y parasitado, limitando sus reivindicaciones, desmovilizando a los trabajadores y decidiendo hasta donde debe llegar su alcance o cuales son sus enemigos.

Las burocracias de los sindicatos de concertación son responsables estructurales de la situación de nuestra clase. Ahora boicotean los espacios de autoorganización y pretenden transformar la Huelga en una jornada de lucha electoralista. Pero la Huelga debe responder a los intereses de nuestra clase, no a las necesidades de ningún Gobierno. Solo nuestra clase a través de su autoorganización tiene capacidad para ello.

De la acampada de Sol a la Huelga General

La acampada en Sol fue solo el comienzo. Con decisión y la coordinación de nuestra clase hemos podido poner sobre la mesa la huelga general, algo que llevaba años fuera del horizonte de buena parte de nuestra clase. Pero la huelga es el siguiente paso, no el final de todo. Tenemos que aprovechar este proceso para fortalecer los comités, extender la organización a nuestros barrios y centros de trabajo y preparar las luchas que vienen. El 11N debe suponer un avance estratégico clave en nuestra capacidad de organizarnos frente a burócratas, reformistas y gobiernos más autoritarios.

Unidad de clase o fragmentación

La vivienda, los salarios, los servicios públicos, el ecologismo, la lucha contra el fascismo y la represión no son conflictos aislados. Forman parte de una misma realidad que golpea a nuestra clase. Necesitamos espacios comunes donde confluyan organizaciones revolucionarias, sindicatos combativos, movimientos sociales y trabajadoras organizadas.

La unidad tampoco se construye levantando estructuras paralelas como están haciendo algunas organizaciones. Se construye participando en los comités unitarios con formalidad, debatiendo con honestidad, asumiendo responsabilidades, acordando objetivos comunes clave y garantizando la democracia efectiva.

Hacia la construcción del FRENTE ÚNICO

La huelga y la coordinación de los comités nos ofrece la oportunidad de generar una forma de organizarnos más allá del 11N. Debemos avanzar hacia espacios de coordinación de clase en toda su diversidad, democráticos y vinculados a las luchas. Para dar respuesta material a las necesidades de nuestra clase, acumular nuestra propia fuerza revolucionaria y frenar a fascistas, reformistas y burócratas que nos quieren aisladas.

La huelga es el momento clave para constituir ese espacio. Necesitamos objetivos comunes, independencia de clase, estrategia y voluntad. Apostar hoy por órganos democráticos emanados de la propia acción colectiva, como son los comités, nos dotará de la capacitación necesaria para seguir construyendo y coordinándonos en el futuro, asumiendo responsabilidades colectivas y estableciendo mecanismos de rotación y revocabilidad de los cargos.

Estos espacios de organización deben trascender su ámbito inmediato, coordinándose a escala regional e interterritorial mediante comités de huelga que integren la representación de las organizaciones revolucionarias, los sindicatos combativos y los movimientos sociales. Se trata de construir un verdadero frente único de clase, capaz de unir las distintas expresiones de lucha y organización de la clase trabajadora.

Necesitamos una fuerza capaz de intervenir en los conflictos, impulsar nuevas movilizaciones y evitar que nuestras reivindicaciones sean diluidas por quienes buscan convertir cada lucha en una negociación a la baja. Si en unas semanas hemos sido capaces de abrir la posibilidad de una huelga general, imaginemos hasta dónde podemos llegar construyendo juntas de manera estratégica durante los próximos meses y años.

La huelga del 11N tiene muchas limitaciones. Pero si logramos conformar una fuerza conjunta, podremos convocar una huelga general con autonomía e independencia de clase más adelante. Desde los sindicatos combativos, para toda la clase obrera y con el Frente único de clase como comité de huelga que la posibilite y la lleve más allá.

¿Qué hacemos desde Liza?

Desde Liza apostamos por fortalecer los comités de huelga y avanzar hacia un frente único de clase que reúna a los sectores dispuestos a luchar. Estamos dispuestas a construir alianzas, compartir espacios y trabajar junto a otras organizaciones y movimientos, desde el respeto a nuestras diferencias y el compromiso con una lucha común.

No queremos sustituir a nuestra clase ni construir por encima de ella. Tampoco permitiremos que otros lo hagan. Luchamos contra todo intento de desvío y cooptación que amenace su autonomía. Una clase trabajadora organizada, consciente de su fuerza y capaz de sostener sus luchas en el tiempo, puede empezar a cambiar la realidad.

Que no haya ni un momento de paz entre clases.
Contra los que nos hacen creer que la revolución es imposible,
¡Organízate y demuéstrales que se equivocan!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *